Los Tigres lo definieron en el complemento ante Echagüe

Libertad se tomó revancha de la derrota sufrida en el estadio Luis Butta, al vencer esta noche a Echagüe de Paraná por 75 a 58 en el Hogar de los Tigres. Luego de un primer tiempo donde terminaron igualados en 34, la formación dirigida por Sebastián Saborido se llevó por delante a los entrerrianos en los últimos 20 minutos con un tremendo parcial de 41 a 24. Gran defensa y una ofensiva con muchas opciones fue la fórmula del éxito del líder de la Conferencia Centro Norte.

Los Tigres tomaron buena distancia de los entrerrianos en dos momentos del partido. En uno de ellos, Echagüe pudo revertirlo; pero en el tercer cuarto se quedó sin batería y Libertad terminó cerrando cómodamente el duelo de extremos, entre el puntero y el último de la Conferencia Centro Norte.

La primera ventaja aurinegra se produjo en los 10 minutos iniciales. Luego de un arranque impreciso y de bajo goleo, el dueño de casa construyó una grieta a partir del aporte de Barovero que no estuvo en una noche inspirada y Zago en la pintura. Con las vías ofensivas paranaenses bloqueadas, la distancia se estiró a 8 al término del tramo inicial. Pero los dirigidos por Ignacio Barsanti sorprenderían al anfitrión en el segundo cuarto, aprovechándose de la sequía aurinegra que se extendió por 5 minutos para interponer un parcial de 11-2 que les posibilitó revertir la desventaja e incluso pasar al frente por 3 unidades (26-23). Fue el mejor pasaje de la visita en el encuentro, donde afloraron tres cañonazos perímetrales que cambiaron la saga por un momento. Libertad pudo despertar a tiempo para equilibrar la nave en el trayecto final de la primera etapa pero Echagüe se las ingenió para retirarse a los vestuarios igualados en 34.

En la segunda etapa, la historia fue totalmente diferente. Los entrerrianos solo resistieron los primeros 2 minutos pero la rebeldía no soportó el tsunami liberteño que asomaría hasta el cierre del partido. La formación de Saborido le clavó un 11-1 en 4 minutos que interpuso una decena de puntos (49-39). Para destacar es que Libertad tuvo un goleo más distribuido y con aportes en los dos sectores: tanto en el perímetro con Copello y Barovero, como en la pintura donde hay que rescatar el trabajo infatigable del venezolano Miguel Ruiz en los dos aros (14 rebotes), una pesadilla para los internos rivales.

Los 9 de ventaja con que arrancaron el último cuarto (52-43) fue el principio del buen final para los Tigres. Los entrerrianos salieron a meterle presión e intensidad a la defensa para intentar remontar la pendiente pero el local manejó bien los tiempos y supo romper inteligentemente la telaraña para despegarse completamente en los últimos 4 minutos. Copello terminó de darles el tiro de gracia cuando acertó dos zapatazos consecutivos desde los 6,25 a falta de 90  y 60 segundos que quebró definitivamente la voluntad de Echagüe que a esa altura ya nada pudo hacer.

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