Gregorio Martínez y la intensidad al palo

Para el head coach de la selección nacional femenina de básquetbol, la intensidad es la clave. Defensa agresiva y ofensivas vertiginosas que compensen el histórico déficit de centímetros que sufren los combinados argentinos en la pintura. "Voy a estar satisfecho, si entramos entre los cuatro primeros de la AmeriCup 2021 porque clasifica a la ventana del Mundial. Pero ese es un objetivo de máxima. Lo primero que tenemos que hacer es recuperar la competitividad" afirma el entrenador.

Laburo y sudor. Seguramente es lo primero que percibirá alguien que ingrese a observar los entrenamientos de la preselección argentina en el Hogar de los Tigres. El entrenador Gregorio Martínez deja muy poco tiempo de descanso en las jornadas de doble turnos que se desarrollaron desde el sábado 8 y hasta el domingo 16 de mayo. "Estamos buscando que el juego sea más agresivo, levantar la vara en la velocidad de la ejecución. Siempre mis equipos tuvieron esa impronta y queremos convencer a las jugadoras que pueden cumplir con ese objetivo. Independientemente que a mí me gusta jugar así, no podemos hacerlo de otra manera en la competencia internacional. No tenemos jugadoras intimidantes debajo del aro y de alguna manera tenemos que crearles problemas a los rivales que tienen basquetbolistas de una talla importante".

El entrenador, ex Obras Sanitarias, lamenta que tenga poco tiempo para trabajar, tomando en cuenta que la Women's Americup se disputará del 11 al 19 de junio en San Juan, Puerto Rico. "Desde que empezó la preparación hasta que se lance la bola al aire tenemos 90 días. Estamos intentando llegar a los 60 entrenamientos, pero va a ser muy difícil poder jugar amistosos y es la primera vez que las dirijo, salvo a algunas jugadoras. Tenemos que intentar transmitirle un estilo de juego que se debe ver reflejado en la ejecución. Y realmente, es un período muy corto para lograrlo".

"El grupo es bárbaro. A muchas de ellas no las conocía personalmente e incluso hay jugadoras muy jóvenes. Tenemos 12 jugadoras menores de 23 años y hay una brecha generacional con la otra camada que son mayores de 27 años. Y sin embargo, no se encuentran diferencias, son todas muy solidarias" confió Gregorio Martínez.